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La hormona antimülleriana (AMH) es un marcador muy valioso que nos informa sobre el número de óvulos disponibles en cada intervalo de edad en la mujer. Conocer esa información es de máxima relevancia para las mujeres, ya que les permite tomar decisiones relacionadas con su fertilidad y deseo gestacional.

Una mujer llega a la pubertad con entre 200.000 y 300.000 óvulos. A los 37 años apenas quedan 25.000, que se reducirán a unos 1.000 al llegar a la menopausia. En España la menopausia tiene lugar a los 51,4 años de media, con un espectro que va desde los 48 a los 54 años. Estas son las cifras que manejan los especialistas en Ginecología, siendo el término medio en la población española, pero en algunas mujeres el proceso de agotamiento de la reserva ovárica puede comenzar muchos años antes. Es decir, la edad biológica no siempre se corresponde con la edad ovárica.

Es por lo tanto, importante, conocer los niveles de la hormona antimülleriana y esto mediante una sencilla extracción de sangre que se puede realizar en cualquier momento del ciclo ovárico.

 

¿Qué es la hormona antimülleriana y para qué sirve?

La hormona antimulleriana se produce en los folículos más pequeños que se encuentran en la superficie de los ovarios.

La función de la hormona Antimulleriana es la de controlar el crecimiento folicular a lo largo de toda la vida fértil de la mujer. Cada mujer nace con un número concreto de óvulos (ovocitos) que viene determinado por su genética. Esa reserva va reduciéndose a lo largo de toda su vida fértil a medida que esos óvulos van madurando.

A la vez que ese proceso tiene lugar, los niveles de hormona antimülleriana disminuyen progresivamente. En los 5 años previos a la retirada de la menstruación esos niveles descienden drásticamente, en algunos casos, incluso antes . Gracias a esta correlación podemos conocer el estado de la reserva ovárica de cada mujer, simplemente midiendo esa hormona.

 

¿Qué es la edad ovárica?

La edad ovárica es un término que hace referencia a la reserva ovárica o potencial reproductivo de los ovarios de una mujer. A mayor edad, menor reserva ovárica, o, lo que es lo mismo, una edad ovárica más avanzada.

Podemos determinar la edad ovárica midiendo los niveles de hormona antimülleriana con un análisis de sangre. Un patrón de ‘ovario envejecido’ se detecta cuando los niveles de hormona antimülleriana son bajos (<1 ng/ml).

Según los datos del último estudio ‘Conocimiento y hábitos de fertilidad de las mujeres’, elaborado por Ginefiv con más de 1.300 mujeres de entre 18 y 45 años en junio de 2018, más del 42% de las mujeres desconoce qué es la reserva ovárica y su relación con la capacidad reproductiva

Incluso siendo conscientes de su importancia en términos de salud reproductiva, solo el 3% de las mujeres entre los 18 y los 40 años se ha hecho alguna vez un test de hormona antimülleriana.

Cada mes de junio, en Ginefiv ponemos en marcha la campaña ‘Cuida tu fertilidad’, realizando pruebas gratuitas, a través del análisis de la hormona antimülleriana (AMH), para que las mujeres conozcan su reserva ovárica, así como informando de hábitos que ayudan a preservar la fertilidad.

 

¿Cómo y cuándo puedo medir la hormona antimülleriana?

A diferencia de otras hormonas del ciclo ovárico, como el estradiol, los registros de la hormona antimülleriana no varían a lo largo del ciclo menstrual, es un parámetro muy estable. Puedes conocerlo en cualquier momento, con un simple análisis de sangre.

Además, para realizar este tipo de analítica no es preciso acudir en ayunas, ya que su valor no se altera por la ingesta de alimentos.

La prueba se suele complementar con una ecografía ovárica para hacer un recuento de folículos antrales. Es una ecografía que se realiza por vía vaginal, preferiblemente en los primeros días del ciclo ovárico.

Ambos resultados permiten al ginecólogo valorar si las reservas ováricas son altas o bajas y seleccionar el tratamiento de reproducción asistida más adecuado a las posibilidades reproductivas de las pacientes.

 

¿En qué situaciones ayuda conocer los niveles de hormona antimülleriana?

En términos de salud reproductiva, que una mujer conozca su edad ovárica le ayudará a conocer las posibilidades biológicas de ser madre en un momento concreto. Se sabe que en  España, las mujeres optan por tener su primer hijo, en una edad que supera ya la treintena.

Demorar la maternidad por motivos sociales, económicos o personales complica las posibilidades de embarazo a medida que pasan los años.

Cuando pensamos en un embarazo, la edad del D.N.I. no siempre es un buen indicador. Dos mujeres de 30 años pueden tener edades ováricas diferentes y, por tanto, sus probabilidades de ser mamás también serán diferentes.

Conocer la verdadera edad ovárica (reserva ovárica y AMH) permite a la mujer tomar decisiones sobre su fertilidad con mayor determinación, así indicaremos que:

 

  • En una mujer en edad fértil, sin antecedentes relevantes en su historial ginecológico ni un historial familiar de menopausia precoz, porque permite conocer la capacidad reproductiva de sus ovarios en ese momento y esto le permitirá esperar o iniciar un tratamiento en Reproducción Asistida.
  • Desde la SEF se advierte de los factores de riesgo de una baja reserva ovárica. Entre ellos, haberse sometido a un tratamiento oncológico, una cirugía de ovarios o padecer algunas enfermedades autoinmunes o endometriosis. En estos supuestos, un análisis de hormona antimülleriana permite conocer qué efectos han tenido esos tratamientos en la fertilidad.
  • Para una mujer que vaya a someterse a un tratamiento de fertilidad o valore la vitrificación de óvulos es clave conocer de antemano qué respuesta cabe esperar del ovario a los tratamientos y el tipo de medicación que debemos dispensar.   Unos niveles de hormona antimülleriana elevados nos informan de que obtendremos un mayor número de óvulos. (A efectos prácticos, por encima de 3,5 ng/ml hay un riesgo mayor de síndrome de hiperestimulación ovárica y la dosis farmacológica para la estimulación del ovario debe ser menor. Por el contrario, unos niveles bajos (<1 ng/ml) predicen una respuesta ovárica disminuida con una alta sensibilidad y especificidad.)
  • También permite diagnosticar la causa de una menopausia temprana o determinar las posibles causas de una amenorrea o ausencia de la menstruación, este conocimiento ayudará a la paciente a planificar su futuro reproductivo.
  • Niveles altos de hormona antimülleriana también pueden significar que la paciente tiene síndrome de ovario poliquístico (SOP), lo que permite identificar esta patología ovárica e identificarla como causa  de fertilidad disminuida en algunos casos.

Podemos concluir, que este marcador es esencial en la práctica habitual tanto del ginecólogo como del especialista en Reproducción Asistida, y su  realización constituye el mejor orientador de la reserva ovárica en cada mujer, por lo que se recomendaría su petición de forma rutinaria.

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